Pregón de 2009

PRESENTACIÓN DEL CARTEL DEL PRIMER DESFILE, EN VIERNES SANTO, DEL NUEVO PASO.

Nuestro Presidente, Antonio, me ha pedido que haga la presentación del cartel anunciador del primer desfile del nuevo paso del Descendimiento en el Viernes Santo de Pasión. Y yo, acostumbrada a hablar en reuniones, en juzgados, en la radio, os tengo que confesar que me he puesto nerviosa ante este encargo. Llevo ocho años sólo en la Hermandad y humildemente, creo que otros hermanos podrían decir cosas mas experimentadas que yo acerca de la historia del Descendimiento, o como aquí familiarmente se conoce, como el paso de los Siete Santos, que ahora ya son ocho.

Pero con el corazón en la mano, os confesare que siento una profunda devoción y hondo cariño por estas figuras que engalanan el altar mayor de esta Iglesia de la Ermita Nueva, y que representan emblemáticamente a toda esta entrañable y querida Barriada de las Cuevas, donde yo nunca me he sentido “forastera” y donde me han acogido como si hubiese nacido aquí. Y me siento orgullosa de pertenecer a esta hermandad y de estar representándola en este momento, aunque esté nerviosa por si no lo hago como este Paso y este barrio se lo merecen.

El cartel que hoy os presento es una espléndida fotografía que el maestro de la cámara Jesús García Chulés, realizó cuando las imágenes se encontraban en la Catedral de Guadix, el mismo día en que fueron bendecidas. Nunca este Paso ha desfilado en procesión y lo hará por vez primera este próximo Viernes Santo. Ya os invito, en nombre de nuestra Hermandad, a realizar las fotos que deseéis cuando este Paso desfile por las calles de Guadix y que, si lo deseáis, remitáis aquellas que más os gusten para que, entre todas las que lleguen a la hermandad, se pueda elegir a la que represente el cartel anunciador del Paso del Descendimiento el próximo año. Quien sabe si, en medio de vosotros, existe un fotógrafo en ciernes, que está aún por descubrirse. Éste es un buen aliciente para que participéis todos los que lo deseéis.

Cuando Antonio me sugirió, “piensa algo que te resulte mas destacado de las nuevas imágenes, o en el detalle que te guste especialmente” no contesté nada porque en ese momento no podía responderle. Durante un día entero he estado pensando en estas nuevas figuras y no puedo evitar recordar la primera impresión que me produjo admirar al Cristo, cuando fue desenvuelto de la sábana blanca con la que estaba completamente tapado.

Fue hace varios meses. Varios hermanos fueron a recogerlo al taller del escultor, en Huelva, y una vez llegados a Guadix lo cogieron entre dos personas, en brazos, y lo depositaron con sumo cuidado encima de dos colchonetas que habían colocado previamente en una habitación vacía y limpia del interior de la casa del cura, tras la sacristía.

Se agachó Antonio ante la imagen y, con suavidad y enorme respeto, levantó lentamente la sábana que lo recubría y mis ojos se fueron instintivamente a los ojos de este Cristo en agonía.

Esa expresión me produjo un inesperado escalofrío y una infinita pena: después se me agarrotó la garganta. Realmente parecía un hombre de carne y hueso, un ser humano agotando sus últimos momentos y a punto de dejar de luchar contra la muerte, ganándole ésta la batalla. Un hombre torturado, increíblemente magullado, lleno de cortes y llagas, agotado de tanto sufrimiento, pero, sin un solo signo en su dulce rostro de rencor, venganza, odio ni resentimiento.

Parece contradictorio pero es así como os lo estoy describiendo. Miradlo vosotros despacio y decidme si no os produce también esa sensación.
Miradlo más de cerca cuando los costaleros hagan pasar a vuestro lado esta imagen, y fijaos a continuación en la expresión de San Juan, su discípulo mas joven, el que llamaban su discípulo amado: en los ojos y en las manos de su madre, la Virgen María; en el gesto desfigurado de dolor de las otras tres mujeres, María Magdalena, Salomé y María de Cleofás; y en el rostro de José de Arimatea y su compañero Nicodemo, que soportan en sus brazos y en sus manos el durísimo encargo de desclavar de la cruz y sostener el cuerpo yerto y destrozado de alguien profundamente querido y admirado por ellos: muerto sin ninguna culpa, sin ningún motivo, de una forma inhumana, salvaje e injusta.

Fijaos en los surcos de sus frentes, en sus ojos incrédulos, en su rabia por no poder entender cómo alguien como Él, que sólo hizo el bien y defendió a los mas despreciados y los más pobres, ha podido ser asesinado de esa forma tan cruel.

Mirando silenciosamente estas imágenes, uno no se atreve a pensar que nuestros problemas, nuestras penas, nuestros dolores y desengaños son comparables a los que ellos sufrieron en su propia carne, y que un escultor ha representado en estas figuras de manera incomparable.

Tenemos la enorme suerte de contar ahora con un Paso del Descendimiento de una belleza y de realismo admirables, y debemos sentirnos todos orgullosos de ello, pero también debemos sentirnos todos más volcados con nuestro barrio, con nuestros vecinos, con nuestros compañeros de hermandad, con nuestra parroquia, que es de todos nosotros; no sólo de los que pertenecemos a esta hermandad, a la de la Virgen de Gracia o a la de la Virgen del Rosario, también aquí presente.

Debemos aprovechar este momento de estreno del nuevo Paso del Descendimiento para que nos sirva a todos de reactivación y puesta en movimiento, de renovación y participación.

Este nuevo Paso va a representar al Barrio de las Cuevas y a la Parroquia de la Ermita Nueva en todo Guadix; pero no sólo aquí, sino también fuera de aquí y eso debemos tenerlo todos presente para ser merecedores de esta gran responsabilidad.

Quiero finalizar añadiendo un especial agradecimiento a los fundadores e impulsores de esta hermandad y a los que hicieron posible la construcción de las antiguas imágenes, que podremos seguir admirando en la sala del club parroquial, cuando se haga la obra que ya está prevista y aprobada; a Antonio Barquier y demás miembros de la Junta Directiva de la Hermandad que han hecho posible este increíble proyecto, hoy hecho realidad; a los patrocinadores de este primer cartel anunciador, la panadería Tomás, al alfarería José Balboa y los muebles Jimesa: a las madres Teresianas, por estar siempre dispuestas a todo lo que hemos necesitado; a nuestro actual párroco D. Manuel, sin cuya ayuda no habríamos podido alcanzar los retos tan difíciles que tenía que salvar y conseguir este nuevo Paso; a la Federación de Cofradías, que ha facilitado el camino para solventar los cambios que ha sido necesario acometer, y, de manera muy especial y emotiva a nuestros costaleros, a los que de todo corazón les deseamos mucho temple, fortaleza y ánimo para este primer desfile procesional. Y para los que pido un aplauso, con el permiso de D. Manuel.

Mª Angustias Carrascosa.

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